El futbol ya no es lo que era. Muchos futbolistas se encargan más de su imagen pública que de su faceta deportiva, pero esto no es tan grave.
Grave, escandalizante, paralizador es la violencia que va ligada a este deporte. Unas veces el mal ejemplo lo dan los propios jugadores, pero normalmente la dosis de violencia corre a cargo de los aficionados.
Los ultras y toda esa panda de mal nacidos que se dedican a destrozar la imagen de un deporte y en concreto de un equipo, de su equipo, al que con tanto orgullo animan.

(Imagen tomada de Google)

No sólo es negativo en el sentido de que la reparación de los destrozos corre a cargo del club, sino que pueden producir el suspenso de partidos y hasta de una liga completa y en algunos casos se termina con la vida de personas.

El otro día ocurrió en Italia, fue vergonzoso, pero da igual porque tarde o temprano se volverá a repetir en otro lugar.

¿Eso es afición?

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Patricia Sagaseta de Ilurdoz