Esta información ha sido recogida en El Diario de Navarra.
Dos jóvenes de Barcelona y uno de Valencia han sido detenidos por la policía, acusados de haber abusado de niños y de haber distribuido a continuación fotografías y vídeos sobre ello.
Las personas que llevan el caso han afirmado que se trataba de jóvenes que filmaban o fotografiaban los abusos y vejaciones a los que sometían a los niños que cuidaban trabajando como canguros o como monitores de campamento.
Entre los documentos obtenidos, hay constancia de violaciones a niños menores de 12 años o incluso imágenes de bebés golpeados o torturados. También han encontrado numerosas fotos de niños durmiendo en campamentos infantiles.
Algunos de ellos ya tenían antecedentes por estar relacionados con la pornografía infantil en Internet e incluso ya habían estado en prisión por esos motivos pero ahora ya estaban en libertad.
(Foto: Google Imágenes)
Sin duda, si hay gente que se dedica a este lucrativo trabajo se puede deber a dos motivos. En primer lugar que disfruten con eso, en cuyo caso se trata de una enfermadad con una frialdad y una falta de sensibilidad humana considerable. El segundo motivo es el beneficio económico que esto debe producir y por tanto la existencia de una demanda constante que estimula la oferta. Y esto no ha pasado en un país del Tercer Mundo sino en España, país que yo creía un poco más civilizado y que con hechos como éste queda demostrado que en algunos asuntos estamos al mismo nivel que cualquier país subdesarrollado.
Maite Ventura

Hombre, no sé que opinar. Esque me he quedado un poco en shock. ¡Qué fuerte! Lo de la pornografía infantil, yo nunca he leído demasiado sobre el tema, pero desde luego tampoco hubiese imaginado que pudiese pasar en España. No tengo recuerdo de haber oído demasiadas veces sobre un escándalo de este tipo en nuestro país. Siempre había oído que ocurría en países más ricos, que lo hacía gente de esta que tiene tanta pasta que ya no tiene criterio... Y pensar que yo he estado de monitora en campamentos... por Dios, ¡esque hay que estar muy degenerado!